martes, 21 de octubre de 2014

"COMPAÑÍA", Mayte Dalianegra


El sol,
la luna,
las estrellas que cautivan
con su brillo desmedido,
las flores que se abren al día,
la carne que se abre al deseo…

Todo aquello que amamos
ya nunca
nos abandona,
aunque le demos la espalda,
aunque cerremos los ojos,
aunque desangremos los recuerdos.

Siempre queda la marca
de una gota
esperando a que nuestras yemas
despierten el calor

que duerme en su cerco seco.

(Mayte Dalianegra)

Pintura: "Tulipán rojo y blanco con Venus" (2010), Sherrie Wolf

Safe Creative #1202281214599

Música: "Gotta be somebody", Nickelback

"BENARÉS", Goya Gutiérrez

Aunque penetres lentamente,
Al principio no sabes
Si estás en un infierno,
Pero el olor a polvo
De ruedas, pies desnudos,
Pezuñas y pedales
Es terroso y terreno.
Y el flujo inagotable,
De embarrancado río
De gentes y animales
Sacrílego, en las calles
Del elegido puerto
Y Útero de la muerte.

Bajo nubes de incienso
Llama el fuego a los muertos
Engalanados y dispuestos
Hacia el altar, lugar de inicio
Que no cambia.

No hay luto en esta noche
Candente de sus carnes
Crepitando en el viento.

En la quietud del cielo
Desnudo que amanece,
Devolverá el aire
Al agua su principio.

Navegará,
Entre ceniza y lodo.
Alboreará,
El mundo liberado
Del perpetuo regreso

Goya Gutiérrez.

Pintura: "Benarés, en el río", Edwin Lord Weeks (1849 - 1903).

"ESCRIBIENDO LO QUE HUYE", Goya Gutiérrez

Tengo un rostro lacerado por arrugas secas.
Marguerite Duras.

El amante de rasgos afilados
y manos de marfil
tiene una cueva en el pecho
atravesada por hielos milenarios

El amante de la China del Norte
sostiene siglos en los hombros
a cambio de un oro viejo
que hunde también sus manos
en lo obsceno
Semejante a la miseria
de los que nada poseen

Leo los brazos de los tilos abriéndose
Cubriendo el verdepálido
de la noche Indochina
Reconozco a la niña de piel blanca
resucitada de millares de muertes
Dolor de desterrada
más anciana que el tiempo
Sabia como el oído y el ojo
que hacia dentro atesoran
filtrando un elixir:

(latido universal)
Con que una mano pueda los metales fundidos
al calor desnombrar

Escribiendo lo que huye

Goya Gutiérrez.

Pintura de Xiao Peng.

"DAR VIDA CANTAR SU MUERTE", Goya Gutiérrez

Tú sabes que no es fácil
que vuelvan a brotar esos gladiolos
Decir que en otro orden la luna el mar existen
Que grullas cenicientas transporten en su pico
la tormenta que sus sílabas puedan
relampaguear en tu poema

No es fácil que no te tiemble el pulso
ante el recuerdo de tantos amasijos de hierro
enmudecidos o de quien rehaciéndolos
quiso darles su voz sobre los campos
de pétalos cruzados en tallos de agonía

Que después de la noche cavada
ya ninguna palabra pueda ser pronunciada
ni escrita con su traje indigente
Y el peso de su color raído
Ha minado las capas muchos de sus tejidos:
belleza vaciada
en un negro agujero de polilla
¿Pero acaso no es ésta
la artífice de esa perforación?

Las palabras son panes que se amasan de nuevo
con esa levadura del día
Para mostrar las cosas los seres sus carencias
de mí a tu otro tacto
Transformándolas al calor que las dore
Y las haga olvidar en su corteza formada
los rumores los gestos todas las manos
que tú sabes en su interior habitan
Para poder vivir:

Dar vida cantar su muerte

Goya Gutiérrez.

Pintura: "Naturaleza muerta con Escarabajo" (1635), George Flegel.

"DE PARADA Y DESTINO IMPREVISIBLE", Goya Gutiérrez

Hay trenes como flechas traspasando mi ensueño
Oigo en la lejanía su aullido dilatado en el aire
en medio de la noche
Y todos sus vagones semejan componentes
de esa vieja manada de los antiguos lobos
Atravesando el furor de los hombres
Viajando así en su huida
hacia estepas que quieran albergarlos

Son trenes que no paran ni detienen su curso
en nuestras estaciones de paso cotidianas
Temen perder el rumbo y la velocidad
de su galope al ritmo de una brújula
dirigiendo sus pies fijando su destino
Veo el rumor de su despedida expandirse
Alejarse de la inmediatez de este silencio
de sonido vacío
como el foso que vela ésa tu otra existencia

Hay trenes alados que circundan mi calle
Aves de vuelo gris amaneciendo
que esperan arrancar como ayer
la noche de tus ojos
Su graznido ya no parece huir
Ves cómo se detiene y se aposenta
en raíles de un hierro
que si escuchas en él oirás aún las grietas
y el sabor residual de viajes oxidados

Sobre ellos ha crecido este ofidio
de nuestras cercanías
que pretende engullir tantas manos y pies
ovillados aún bajo su manta en sus asientos:
Hacia el aire expoliado de alas de la gran urbe
Hacia el nido gigante donde reina
un grito más duro y compacto que la roca:
cemento armado gris llenando la calvicie del día
al olvidar la oscuridad que acoge resonancias

De voces y de espacios
O raíles uniendo los fragmentos de túneles
que en mi insomnio estacionan
para que te alces al vagón de otro vuelo

De parada y destino imprevisibles

Goya Gutiérrez.

Pintura: "La durée poignardée" (1913), René Magritte.

lunes, 20 de octubre de 2014

Mis poetas favoritos: GOYA GUTIÉRREZ

Goya Gutiérrez es una poeta española que nació el 17 de noviembre 1954 en Cabolafunte, Zaragoza. De 1968 a 1999 vivió en Barcelona, en cuya Universidad se licenció en Filología Hispánica.

Ha estado durante años dedicada profesionalmente a la enseñanza pública en el nivel de secundaria, impartiendo la asignatura de Lengua y Literatura castellana.

Actualmente reside en Castelldefels, donde es  coeditora y directora de la revista literaria Alga, en versión bilingüe -castellano-catalán-.

Formó parte del grupo de poetas editores de "Bauma Cuadernos de Poesía", y participa activamente en el grupo de poesía "Alga".

Sus actividades culturales giran en torno a la literatura, y más específicamente la poesía, tanto en el campo de la creación como en el de la crítica.

Su obra poética está contenida en las siguientes publicaciones: "Regresar", en 1995, "De yeguas y espumas", en 2001,"La mirada y el viaje", en 2004, "El cantar de las amantes", en 2006 y "Ánforas", en 2009.
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