sábado, 28 de julio de 2012

"LOS DÍAS", Mayte Dalianegra

Los días se deshojan
como se deshojan las margaritas
en busca de un “¿me quiere?”,
mas ya no hay respuestas en sus pétalos.

Mayte Dalianegra

Pintura: "He loves me, he loves me not"  (Me ama, no me ama), 1896, John William Godward

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"NOCTURNO", Delmira Agustini

Engarzado en la noche el lago de tu alma,
diríase una tela de cristal y de calma
tramada por las grandes arañas del desvelo.

Nata de agua lustral en vaso de alabastros;
espejo de pureza que abrillantas los astros
y reflejas la cima de la Vida en un cielo…
Yo soy el cisne errante de los sangrientos rastros,
voy manchando los lagos y remontando el vuelo.

Delmira Agustini.

Pintura: "Fantasía", Michael Parkes.

"CISNE DE PRIMAVERA", Charles Bukowski

También en primavera mueren los cisnes
y ahí flotaba
muerto un domingo
girando de lado
en la corriente
y fui hasta la rotonda
y distinguí
dioses en carros,
perros, mujeres
que giraban,
y la muerte
se me precipitó garganta abajo
como un ratón,
y oí llegar a la gente
con sus canastos de camping
y sus risas
y me sentí culpable
por el cisne
como si la muerte
fuese algo vergonzoso
y me alejé
como un idiota
y les dejé
mi hermoso cisne.

Charles Bukowski.

(Versión de Rafael Díaz Borbón).

Pintura: "Leda y el cisne (Sensual)", 2010, Giovanni Rapiti.

miércoles, 25 de julio de 2012

"SORRENTO, CAPRI...", Mayte Dalianegra



Sorrento…

Una sierpe sinuosa cerca
—con el acero azul de sus escamas—
la osamenta desnuda
de su acantilado.

Sorrento…

Una tortuga con caparazón de jade
- milenaria e inmóvil -
le hipnotiza la mirada,
y le besa la frente con rumor de caracola.

Capri…

los siglos enjugaron
las lágrimas inocentes
—vertidas sobre el vértigo
de sus farallones—,
silenciando sus palacios del dolor.

Ahora se acuna la calma del verano
mientras el Tirreno —vibrante y cristalino—
arroba la pupila del viajero.

Mayte Dalianegra

Pintura: “The sea from Capri” (“El mar de Capri”), 1875, William Stanley Haseltine
Safe Creative #1207141965598

martes, 24 de julio de 2012

"EL AMANTE DE LAS FLORES", Charles Bukowski

En las montañas de Valkeri
entre los pavorreales que se pavonean
encontré una flor
tan grande como mi cabeza
y cuando me estiré
para olerla

perdí el lóbulo de la oreja
parte de la nariz
un ojo
y la mitad de la cajetilla
de cigarrillos

regresé
al siguiente día
con la intención de cortar
aquella maldita cosa
pero la encontré
tan hermosa
que en cambio
maté un
pavorreal

Charles Bukowski.

Pintura: "Estramonio", Georgia O'Keefe (1887-1986).

lunes, 23 de julio de 2012

"PAZ", Charles Bukowski.

Junto a la mesa de la esquina,
en el café,
está sentada
una pareja de mediana edad.
Han terminado de comer
y están bebiendo una cerveza
cada uno.
Son las nueve de la noche.
Ella está fumando un cigarrillo.
Luego él dice algo.
Ella asiente.
Luego habla ella.
Él sonríe, mueve la mano,
luego se quedan callados.
A través de la persianas
junto a la mesa,
parpadea
una luz roja de neón.

No hay guerra
no hay infierno.

Luego él levanta su botella
de cerveza.

Es verde,
se la lleva a los labios
le da un sorbo.

Es una Coronet.

Ella tiene el codo derecho
apoyado sobre la mesa
y en la mano
sostiene el cigarrillo
entre el pulgar y
el índice
y cuando ella le mira,
fuera las calles
florecen
en la noche.

Suerte.

Hubo una vez
en que fuimos jóvenes,
dentro de esta máquina
bebíamos
fumábamos
tecleábamos.

Fue un tiempo de
esplendor,
un milagro.

Aún lo es.

Solo que ahora
en vez de
ir hacia el tiempo,
es el tiempo
el que viene hacia nosotros
y hace que cada palabra
taladre
el papel.

Clara
rápida,
contundente.

Alimentando
un espacio
que se cierra.

Charles Bukowski.

Pintura: "Tables for ladies" ("Mesas para señoras"), 1930, Edward Hopper.

domingo, 22 de julio de 2012

Mis poetas favoritos: CHARLES BUKOWSKI

Charles Bukowski (Andernach, 1920 - San Pedro, California, 1994) Escritor estadounidense. En la línea del anticonformismo californiano de la generación beat y utilizando un lenguaje agresivo y una temática marginal, a menudo obscena o violenta, elaboró una obra singular, entre cuyos títulos destacan El cartero (1971), Escritos de un viejo indecente (1969), Ordinaria locura (1976) y Música de cañerías (1983).

Hijo de un oficial norteamericano y de una alemana, su familia se trasladó a Estados Unidos cuando tenía tres años. El joven Bukowski creció en un barrio pobre, y durante la gran depresión económica iniciada en 1929 hubo de soportar la miseria y los castigos de su padre. Estudió periodismo mientras trabajaba en varios oficios, desde lavaplatos hasta aparcacoches, pero no llegó a graduarse y llevó una vida dispersa, entregada al alcohol y a un vagabundeo sin rumbo. De aquella época son sus primeros poemas y también algunos cuentos, que publicaría a partir de 1940.

sábado, 21 de julio de 2012

"MANIFIESTO", Mayte Dalianegra


Aun reconociéndome lega
en los horizontes
que el día vislumbra al aflorar,
sé que pertenezco al vulgo
—esas gentes corrientes
cuyos rostros se desdibujan
bajo nombres anónimos.

Les pertenezco de la misma manera
que las estrellas lejanas
pertenecen al firmamento
—esas estrellas que proyectan una luz temblorosa
emitida en un remoto pretérito—. Y al igual que ellas
subordinaron su pálpito embrionario a la noche,
me constituyo
parte de la muchedumbre,
una parte ínfima,
insignificante y prescindible;
modesta como el grano de arena
necesario para conformar las dunas de los desiertos,
y las playas orladas
con la puntilla de espuma de las olas.

Mayte Dalianegra

Pintura de Enrique Florido Bernils
Safe Creative #1207081937235

"TÚ...", Nelly Sachs


en la noche
con el desaprender lo ocupado del mundo
de lejos muy lejos
tu dedo que pintó la gruta de hielo
con el mapa cantante de un mar oculto
que amontonó las notas en la concha de tu oído
puentes-ladrillos
desde aquí hacia allí
esta cuidada edición
cuyo desenlace
será otorgado a los moribundos.

Nelly Sachs.

De su poemario "Viaje a lo inmaculado" (Francfurt 1961).

(Versión de Javier Tubía).

Pintura: “Road to Eternity” ("Camino a la eternidad"), Voytek Nowakowski.

"QUIÉN VACIÓ LA ARENA DE VUESTROS ZAPATOS..." Nelly Sachs

¿Quién vació la arena de vuestros zapatos
Cuando debíais levantaros de la muerte?
La arena, la que Israel se llevó a casa,
¿Su arena errante?
Arena ardiente del Sinaí,
Confundida con las gargantas de los ruiseñores,
Confundida con las alas de las mariposas,
Confundida con el ansia de polvo de las serpientes,
Confundida con todo lo que se desprendió de la sabiduría de Salomón,
Confundida con el amargor del ajenjo secreto.

Oh vosotros dedos,
Que vaciasteis la arena de los zapatos de los muertos,
¡Mañana seréis polvo vosotros
en los zapatos de los que han de venir!

Nelly Sachs.

De su poemario "En las moradas de la muerte" (Berlín, 1946).

(Versión de Javier Tubía).

Pintura: "Lay not thine hand on the lad" ("No extiendas tu mano sobre el muchacho"), 1913,  Fred Appleyard.

"CORO DE CONSOLADORES", Nelly Sachs

Somos jardineros que nos hemos quedado sin flores...
No se puede plantar ninguna hierba medicinal
de ayer para mañana.
La salvia se ha marchitado en las cunas,
el romero ha perdido su aroma
delante de los nuevos muertos,
incluso el ajenjo estuvo amargo, sólo ayer.
Las flores del consuelo brotaron demasiado brevemente
no alcanzan para el dolor de una lágrima de niño.
Quizá nueva semilla
arraigue en el corazón de un cantor nocturno.
¿Quién de nosotros puede consolar?
En las profundidades del desfiladero
entre el ayer y el mañana
está el querubín,
pulveriza con sus alas el rayo del dolor
pero sus manos mantienen separadas las rocas
del ayer y del mañana
como los bordes de una herida
que debe permanecer abierta
que aun no puede sanar.
Los rayos del dolor
no dejan conciliar el sueño
al campo del olvido
¿Quién de nosotros puede consolar?
Jardineros somos,
y nos hemos quedado sin flores,
y estamos sobre una estrella que irradia,
y lloramos.

Nelly Sachs.

Pintura: "Salvia Officinalis" (1897), Franz Eugen Köhler.

"AL AMANECER", Nelly Sachs

Al amanecer,
cuando un ave ensaya el despertar...
empieza el momento de la nostalgia de todo el polvo
al que la muerte ha abandonado.
Oh, hora de los nacidos,
pariendo en dolores en los que se forma
la primera costilla
de un nuevo ser humano.
Amado, la nostalgia de tu polvo
atraviesa rugiendo mi corazón. 

Nelly Sachs.

Pintura:"Impression, soleil levant" ("Impresión, sol naciente"), 1872, Claude Monet, Museo Marmottan-Monet, París.

"BAILARINA...", Nelly Sachs

Bailarina
nupcial
de la habitación de los ciegos
concibes tú
lejanos días de creación
ansiedad creciente-

Con tu cuerpo de calles de música
paces el aire
allí
donde el globo terráqueo
busca nueva entrada
hacia el nacimiento.

A través
de lava nocturna
como párpados que se desatan
en silencio
parpadea el grito primerizo
de los volcanes de la creación.
En el ramaje de tus miembros
construyen las sospechas
sus gorjeantes nidos.

Como una que ordeña
en el crepúsculo
tiran las puntas de tus dedos
de las fuentes ocultas
de la luz
hasta que tú perforada
por el martirio de la tarde
entregas
la luna de tus ojos
a la vigilia.

Bailarina
puérpera que gira
tú sola
llevas oculto cordón umbilical
en tu cuerpo
legadas al Dios joyas gemelas
de muerte y nacimiento.

Nelly Sachs.

De su poemario "Huida y transformación" (Stuttgart, 1959).

(Versión de Javier Tubía).

Pintura: "L'etoile [La danseuse sur la scene]" ("La estrella [La bailarina sobre el escenario]") 1878, Edgar Degas, Museo d'Orsay, París.

viernes, 20 de julio de 2012

Mis poetas favoritos: NELLY SACHS

Nelly Sachs (Leonie Sachs; Berlín, 1891 - Estocolmo, 1970) Poetisa alemana. Nacida en el seno de una familia de industriales judíos, desde muy joven entró en contacto con la escritora sueca Selma Lagerlöf, a quien dedicó su primera obra, Leyendas y relatos (1921), y gracias a cuyos buenos oficios logró huir con su madre a Estocolmo en mayo de 1940. En la capital sueca, donde residió hasta su muerte, se consagró a escribir su obra poética y dramática, profundamente influida por el Zohar, la tradición cabalística, el jasidismo, la Biblia y la mística de Jakob Böhme.

En 1947 apareció, en Berlín oriental, su primer libro de poemas: En las moradas de la muerte, dedicado a sus "hermanos y hermanas" desaparecidos en los campos de exterminio nazis. Con un lenguaje de sobrio despojamiento, que recoge ecos de los libros proféticos y los Salmos del Antiguo Testamento, evoca en él los padecimientos del pueblo judío a través de un complejo entramado de símbolos que alcanza particular intensidad en la Plegarias por el novio muerto.

domingo, 15 de julio de 2012

"NOCHE CÁLIDA", Mayte Dalianegra

Noche cálida y dulce
de jazmines,
llevas el verano en la palma
de tu mano,
el misterio en el azul de las sombras
proyectadas, la luz en una verbena
de estrellas fugaces.

Noche canicular
de madrugada perentoria,
te reflejas en ríos y lagos,
despliegas el velo del rocío
sobre el terciopelo de las rosas,
y conduces
—diestra auriga— el carro
escarlata de la calima.

Noche de plata, el fulgor nacarado
de esa luna
viene a enloquecerte la mirada.
No huyas de sus rayos poderosos,
ni del afán prensil de mis falanges,
no huyas de mi pecho y de mis yemas,
pues temerosa al fin de tu deliquio,
en las uñas llevo el rastro de tu estela,
arañada tu pulida piel sin mácula.

No te vayas todavía, noche mía,
permite que me hunda en tus entrañas,
que goce, que recuerde,
que me quede con tu aire y con tu esencia.

Mayte Dalianegra

Pintura: "La ciudad de Marlow, a orillas del Támesis", Henry Pether (1830 - 1902)

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"DIARIO DE UN SEDUCTOR", Leopoldo María Panero

No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.

Leopoldo María Panero.

Pintura de Wadislav Theodor Benda.


"DEDICATORIA", Leopoldo María Panero

Más allá de donde
aún se esconde la vida, queda
un reino, queda cultivar
como un rey su agonía,
hacer florecer como un reino
la sucia flor de la agonía:
yo que todo lo prostituí, aún puedo
prostituir mi muerte y hacer
de mi cadáver el último poema.

Leopoldo María Panero

Pintura: "Ofelia", Alexander Cabanel.

"ARS MAGNA", Leopoldo María Panero

Qué es la magia, preguntas
en una habitación a oscuras.
Qué es la nada, preguntas,
saliendo de la habitación.
Y qué es un hombre saliendo de la nada
y volviendo solo a la habitación.

Leopoldo María Panero.

Pintura: “Coincidental gathering” ("Coincidencias conjuntas"), Colette Calascione.

"A FRANCISCO", Leopoldo María Panero

Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.

Leopoldo María Panero.

Pintura: "Perseo y Andrómeda", 1891, Frederic Leighton,  Walker Art Gallery (Liverpool, United Kingdom).

sábado, 14 de julio de 2012

Mis poetas favoritos: LEOPOLDO MARÍA PANERO

Leopoldo María Panero Blanc (Madrid, 16 de junio de 1948 - Las Palmas de Gran Canaria, 5 de marzo de 2014) es un poeta español, encuadrado en la poesía española contemporánea dentro del grupo de los novísimos.

Hijo del poeta Leopoldo Panero (1909–1962) y Felicidad Blanc (1913–1990), hermano del también poeta Juan Luis Panero (1942) y Michi Panero (1951–2004), sobrino del poeta Juan Panero (1908–1937) y primo del periodista, crítico de cine y actor teatral madrileño José Luis Panero González-Barosa (1975-).

Panero es el arquetipo de un malditismo cultivado tanto como repudiado, pero ese malditismo no le ha impedido ser el primer miembro de su generación en incorporarse a la nómina de clásicos de la editorial Cátedra, contar con una espléndida biografía escrita por J. Benito Fernández (El contorno del abismo, Tusquets, 1999) e insertarse en la historia literaria, las antologías y los programas académicos.

martes, 10 de julio de 2012

"EL TIEMPO", Mayte Dalianegra

El tiempo es un largo río
cuyo caudal todo arrastra,
el terso nácar de la juventud,
las perlas de los besos…
no dejando tras de sí
más que cúmulos de limo.

Lodo y ruinas,
sal y desierto.

El tiempo es un delfín
blandiendo sus cabriolas
sobre la superficie del mar
como acero de daga…
frías puñaladas hendiéndose
en el azul gélido y metálico.

Faca y hielo,
destrucción y olvido.

El tiempo es la pérdida
de todo paraíso.
Mas de las piedras mudas
y de las mustias hojas,
germinarán los mundos
que llenarán las horas.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Pearls for kisses” (“Perlas por besos”), Fred Appleyard (1874 – 1963)

Safe Creative #1206301891029

"IT'S TIME", Imagine Dragons

La banda estadounidense (Las Vegas), de indie rock, "Imagine Dragons", nos ofrece este  primer sencillo, "It's time", de su nuevo álbum "Continued silence" (2012). 

Éste es el vídeo oficial del tema, grabado en "The Viper Room", el prestigioso club nocturno que se ubica en el Sunset Strip, en West Hollywood , California, que fuera propiedad del actor Johnny Depp hasta el 2004,  y donde el también actor River Phoenix falleció de una sobredosis de drogas en 1993.

sábado, 7 de julio de 2012

"EN LA TRINCHERA", Mayte Dalianegra

Se amarra la tormenta con nudo gordiano
de metralla y bombas
—tornados segando mieses maduras—,
y un trueno de obuses, la voz del mortero,
el silbido delgado del venablo veloz
o de la saeta desbocada por resorte de ballesta,
truecan el silencio en fragor de llantos.

El carcaj del odio surte con sus flechas
las manos más diestras, las manos siniestras,
y allí en la trinchera, tras de la alambrada,
agoniza entre los crespones
de una madrugada que ya no amanece,
un embrión de vida.

Son esas trincheras donde anida el odio,
bocas de una tierra que engulle a los hombres,
vulvas de una tierra que aborta a sus hijos.

Ya los comandantes y los almirantes,
y los capitanes,
ostentan galones de oro ajeno.

Calados los yelmos y las bayonetas,
ya prestos adargas y escudos,
el curvo alfanje,
la plúmbea tizona,
la lanza, la maza, la daga, el gladio,
ya todos los hierros.

Ya valga el pillaje,
cabalgue la muerte
sobre una montura de osamenta y cráneo.

Allí en la trinchera se acuesta el soldado,
mas no acude el sueño a sus ojos grises,
sólo espera —avizorante, yerto—,
con el miedo dentro del cañón de su fusil.

Mayte Dalianegra

Pintura: "Over the top" ("Sobre lo alto"), 1918, John Nash
Safe Creative #1202281214599

"JOVEN DESIERTO", Enrique Molina

Cuando llega la noche y solitario torno
a mi grisáceo lecho, como a una madriguera
donde, cual una amante fiel, la desesperanza contra mi pecho sube
con guirnaldas de meses calcinados,

lloro, entre mi espléndida y vana anatomía,
como una rama balanceada por un triste viento,
apenas verdadera entre lujuria y olvido
y la luz que desprenden los contornos del día,
cuya fúlgida barca tanto ha costado despedir
una vez más, una vez más, entre los hombres.

¡Oh, armonía, oh juventud necesaria para el aire!
Solo, entre las sombras que se persiguen como pájaros,
y el son distante del viento en los tejados.
Ya el tiempo es evidente, y en él beben mis venas,
con milenaria sed, a grandes sorbos, sin amparo.

Enrique Molina.

Pintura: "Tiger on the watch" ("Tigre en el mirador") Jean León Gérôme.

"EL LUGAR DEL PRINCIPIO", Enrique Molina

La casa está perdida en un jardín
o un jardín esconde en su garganta el hogar que
vivimos,
lenguaje elemental,
laberinto de piedra,
las ramas de los árboles que abrazan
a ese mundo herido en el costado.
A veces el jardín respira y deja ver
esas paredes que alguna vez fueron de luz.
A veces inventan un mundo sin saber
que no se entra jamás,
que hay que permanecer afuera de la Historia.

La casa está perdida en unos ojos que nunca más veré.
La casa está perdida en esa misma casa.
La casa es una pérdida constante
en cualquier jardín.

La casa es un jardín perdido
en el lugar de la memoria.

Enrique Molina.

Pintura: "Apple harvest" ("Cosecha de manzanas"), 1904, Carl Larsson.

miércoles, 4 de julio de 2012

"CAER", Mayte Dalianegra

Girar mis goznes,
abrir mi puerta,
dejarte entrar,
balancear tu biela
—caer—,
sublimarte en el abismo,
derramarte en lava,
descender con aullido de lobo.

Mayte Dalianegra

Pintura de Kristiam Adam

Safe Creative #1206221845539

"ALTA MAREA", Enrique Molina

Cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan
se yergue como una cobra de oro el canto ardiente del orgullo
la errónea maravilla de sus noches de amor
las constelaciones pasionales
los arrebatos de su indómito viaje sus risas a través de las piedras
                 sus plegarias y cóleras
sus dramas de secretas injurias enterradas
sus maquinaciones perversas las cacerías y disputas
el oscuro relámpago humano que aprisionó un instante el furor
                de sus cuerpos con el lazo fulmíneo de las antípodas
los lechos a la deriva en el oleaje de gasa de los sueños
la mirada de pulpo de la memoria
los estremecimientos de una vieja leyenda cubierta de pronto
                con la palidez de la tristeza y todos los gestos del abandono
dos o tres libros y una camisa en una maleta
llueve y el tren desliza un espejo frenético por los rieles de
                la tormenta
el hotel da al mar
tanto sitio ilusorio tanto lugar de no llegar nunca
tanto trajín de gentes circulando con objetos inútiles o
enfundadas en ropas polvorientas
pasan cementerios de pájaros
cabezas actitudes montañas alcoholes y contrabandos informes
cada noche cuando te desvestías
la sombra de tu cuerpo desnudo crecía sobre los muros hasta el techo
los enormes roperos crujían en las habitaciones inundadas
puertas desconocidas rostros vírgenes
los desastres imprecisos los deslumbramientos de la aventura
siempre a punto de partir
siempre esperando el desenlace
la cabeza sobre el tajo
el corazón hechizado por la amenaza tantálica del mundo

Y ese reguero de sangre
un continente sumergido en cuya boca aún hierve la espuma de los
               días indefensos bajo el soplo del sol
el nudo de los cuerpos constelados por un fulgor de lentejuelas
               insaciables
esos labios besados en otro país en otra raza en otro planeta en otro
               cielo en otro infierno
regresaba en un barco
una ciudad se aproximaba a la borda con su peso de sal como un
               enorme galápago
todavía las alucinaciones del puente y el sufrimiento del trabajo
               marítimo con el desplomado trono de las olas y el árbol
               de la hélice que pasaba justamente bajo mi cucheta
éste es el mundo desmedido el mundo sin reemplazo el mundo
               desesperado como una fiesta en su huracán de estrellas
pero no hay piedad para mí
ni el sol ni el mar ni la loca pocilga de los puertos
ni la sabiduría de la noche a la que oigo cantar por la boca de las
               aguas y de los campos con las violencias de este planeta
               que nos pertenece y se nos escapa
entonces tú estabas al final
esperando en el muelle mientras el viento me devolvía a tus brazos
               como un pájaro
en la proa lanzaron el cordel con la bola de plomo en la punta y el
               cabo de Manila fue recogido
todo termina
los viajes y el amor
nada termina
ni viajes ni amor ni olvido ni avidez
todo despierta nuevamente con la tensión mortal de la bestia que
               acecha en el sol de su instinto
todo vuelve a su crimen como un alma encadenada a su dicha y
               a sus muertos
todo fulgura como un guijarro de Dios sobre la playa
unos labios lavados por el diluvio y queda atrás
el halo de la lámpara el dormitorio arrasado por la vehemencia
               del verano y el remolino de las hojas sobre las sábanas vacías
y una vez más una zarpa de fuego se apoya en el corazón de su presa
en este Nuevo Mundo confuso abierto en todas direcciones
donde la furia y la pasión se mezclan al polen del Paraíso
y otra vez la tierra despliega sus alas y arde de sed intacta y sin raíces
cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan.

Enrique Molina.

Pintura: "Héctor y Andrómaca" (1931), Giorgio de Chirico.

"ALGÚN VESTIGIO DE TU PASO", Enrique Molina

La dulzura de recordar el sol en la espiral del sueño
y el vano poder de haber ido tan lejos.

Es tan extraño perdurar, oír aún
la grave letanía de los huesos y el hechizo del mundo.

Déjame ver, déjame ver:
alguien me condujo hasta aquí y se oculta,

cubierto de grandes praderas, de climas,
refugios baldíos, luces que brillan

en el faro donde la tierra termina.
Salido de lugares inciertos, de trópicos y lluvias,

voraz como fuego, intruso,
la huella de sus dientes y sus besos en la manzana.

¿De quién es ese rostro desconocido entrevisto
donde se pierde? Es incierto y ansioso

extraviado en la fábula oscura de mi vida.
Adiós, sombra mía.

Enrique Molina.

Pintura: "Cántico de amor" (1914), Giorgio de Chirico.

Mis poetas favoritos: ENRIQUE MOLINA

Enrique Molina fue un poeta y pintor argentino (Buenos Aires, 2 de noviembre de 1910 — Id., 13 de noviembre de 1997).

Fue uno de los más destacados cultores del surrealismo en la literatura de la Argentina. Tripulante de barcos mercantes, viajó al Caribe y a Europa y vivió en diversos países de América Latina. En 1952, con el poeta Aldo Pellegrini, fundó en la ciudad de Buenos Aires la revista surrealista "A partir de cero".

Como pintor, manifestación creativa que también ejerció, concibió apariencias en un espacio onírico, pureza y enigma que se relacionan íntimamente con su poesía.

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