martes, 20 de febrero de 2018

"EL RÍO DE LA VIDA", Mayte Dalianegra


Entre guijarros 
canta el río de la vida,
gorjea alegre 
y sus aguas despliegan alas de pájaro,
plumas líquidas 
entre el verdor agudo de la primavera.

Bisbisea en la canícula
con voz serena,
corean su salmodia
batracios y cigarras.

En el otoño
entona un aria, 
arrastrando en su boca la hojarasca seca.

Y en el invierno
el caudal desborda
su fría vena.
Ya no recuerda
las mañanas tibias, 
las tardes cálidas.
Ruge tembloroso
antes de encontrar la sal.

(Mayte Llera, "Dalianegra")

Pintura: "Violette de Toulouse", Constantin Font (1890 - 1954)

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"EN UN LUGAR AL SUR...", Eugénio Andrade


Es un lugar al sur, un lugar donde
la cal
amotinada desafia el mirar.
Donde viviste. Donde a veces en sueños
vives aún. El nombre empapado de agua
te escurre de la boca.
Por caminos de cabras descendías
a la playa, el mar batía

en aquellas piedras, en estas sílabas.
Los ojos se perdían ahogados
en el fulgor
del último o del primer día.

Era la perfección.

(Traducción de Aníbal Núñez)

Eugénio Andrade

Pintura: "Clotilde y Elena en las rocas de Javea" (1905), Joaquín Sorolla y Bastida

"BLANCO EN LO BLANCO", Eugénio Andrade


Haz una llave, aunque sea pequeña,
entra en la casa.
Consiente en la dulzura, ten piedad
de la materia de los sueños y de las aves.

Invoca el fuego, la claridad, la música
de los flancos.
No digas piedra, di ventana.
No seas como la sombra.

Di hombre, di niño, di estrella.
Repite las sílabas
donde la luz es feliz y se demora,

vuelve a decir: hombre, mujer, niño.
Donde la belleza es más nueva.

(Traducción de Aníbal Núñez)

Eugénio Andrade

Pintura de Eugeni Balakshin  

lunes, 19 de febrero de 2018

Mis poetas favoritos: EUGÉNIO ANDRADE

Eugénio Andrade o Eugénio de Andrade, seudónimo de José Fontinhas (Póvoa de Atalaia, Beira Baixa, 19 de enero de 1923 - Oporto, 13 de junio de 2005) fue un poeta, prosista y traductor portugués.

Nacido en el seno de una familia campesina, heredó de ésta el desprecio por el lujo y la degradación que producen sobre la persona. Soy hijo de campesinos —declaraba, a modo de consigna— y eso que le hizo aprender que pocas cosas había absolutamente necesarias. Acaso esas mismas cosas que sus versos amaron y exaltaron desde sus más tempranos poemarios. Tal vez por ello alzó su voz para renombrar la tierra, el agua, la luz, el viento... que se consustanciaron para dar cuerpo a buena parte de la carne de sus versos. 

Ex funcionario público, con influencias de la cultura griega y oriental, de una profunda cultura literaria y excelente conocedor de la poesía española, se dio a conocer como escritor en 1942 con su libro de versos Adolescente, y algunos años después alcanzó notoriedad con Las manos y los Frutos, de 1948, considerado uno de los libros más importantes de la literatura portuguesa actual. Defendió la exactitud del lenguaje y no le interesaron nunca el dinero y la fama.

miércoles, 10 de enero de 2018

"PAULINE BORGHESE BUONAPARTE", Mayte Dalianegra


Hay jaspes y mármoles 
ornando paredes, 
y frisos y grecas, 
pilastras, columnas, 
vetas verdes, ocres, 
azules, rojizas, 
y tú recostada, 
Venus victoriosa. 

Hay cuerpos desnudos 
en torno a tu lecho; 
son de helada piedra, 
son dioses sin alma. 

Tu piel y tu carne 
son nieve que enciende 
la hoguera de Eros. 
Con esa manzana 
sujeta tu mano 
el premio a tu fuego. 

(Mayte Llera, “Dalianegra”)

Fotografías de la estatua-retrato de Paulina Borghese Bonaparte como Venus Victrix, de Antonio Canova. Galería Borghese, Roma




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"LO SALVAJE EN CAUTIVIDAD", D. H. Lawrence



Cuando lo salvaje permanece en cautividad
mientras se mantiene en su propia pureza salvaje
no se reproducirá, se deprimirá, morirá.

Todos los hombres están cautivos,
cautivos de una actividad cautiva,
y los mejores no se reproducen, aunque no saben por qué.

La gran jaula de nuestra domesticidad
mata el sexo en el hombre, la simplicidad
del deseo está distorsionada y torcida.

Y así, con amarga perversidad,
rechinando contra la gran adversidad,
los jóvenes copulan, odian y quieren llorar.

El sexo es un estado de gracia.
En una jaula no puede tener lugar.
Rompe la jaula, comienza y prueba.

(D. H. Lawrence)

Pintura de Mary Jane Ansell

"PIEDAD DE SÍ MISMO", D. H. Lawrence


Nunca vi una cosa salvaje
tener piedad de sí misma.
Un pajarito puede caer congelado y muerto desde una rama
sin nunca haber sentido piedad de sí mismo.

(D. H. Lawrence)

Pintura de Gary Pruner

viernes, 5 de enero de 2018

"LAS ABARCAS DESIERTAS", Miguel Hernández



Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.

Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

(Miguel Hernández)

Ilustración: grabado del siglo XIX de una abarca menorquina 

jueves, 28 de diciembre de 2017

"URGENCIA", Mayte Dalianegra


Me palpita la urgencia
por esos besos de bienvenida que serán afluentes
de otros tan largos como el Nilo,
y por las caricias que establecerán
mi cuerpo como el eje de sus simetrías;
pero no creas que ignoro que tus labios y tus manos
son las consignas de mi última
revolución, las postreras balas
que me quedan en el tambor.

Y así, acecho el crujido
que me anuncia tu presencia
para precipitarme y ser caudal de agua
discurriendo hacia la cascada de tu abrazo.

Y así, bajo el dintel del tiempo compartido,
con los recuerdos
de nuestra adolescencia desbocados,
me niego a renunciar a este sueño
aunque parezca un canto de sirenas;

porque aquí y ahora te reitero
que la palabra rendición
todavía no forma parte de mi vocabulario.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Der Kuss" ("El beso", detalle) 1908, Gustav Klimt. Österreichische Galerie Belvedere, Viena

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"ELEMENTAL", D. H. Lawrence


¿Por qué la gente no deja de ser atractiva
y de pensar que es atractiva, y de querer ser atractiva,
y comienza en cambio a ser más elemental?

Puesto que el hombre está hecho de los elementos
fuego, y lluvia, y aire, y tierra viva
y ninguno de éstos es atractivo
sino elemental,
está desequilibrado al lado de los ángeles.

Quisiera que los hombres recobraran su equilibrio
entre los elementos
y fueran un poco más ardientes, tan incapaces de mentir
como el fuego.
Quisiera que fueran fieles a su propio
movimiento, como el agua,
que pasa todas las etapas de vapor, y río, y hielo,
sin perder su naturaleza.

Estoy enfermo de las gentes atractivas;
de algún modo, son falsas.

(D. H. Lawrence)

Pintura de Troy Carney

"QUISIERA CONOCER A UNA MUJER", D. H. Lawrence



Quisiera conocer una mujer
que fuera como una llama roja en una chimenea
brillando después de las agitadas ráfagas del día,

para que pudiera acercarme a ella
en la dorada tranquilidad del atardecer
y deleitarme realmente a su lado
sin la obligación de esforzarme a amarla por cortesía,
ni la de conocerla mentalmente.
Sin tener que sufrir un escalofrío cuando le hablo.

(D. H. Lawrence)

Pintura de Bart Rouwenhorst 

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Mis poetas favoritos: D. H. LAWRENCE

David Herbert Lawrence, más conocido como D. H. Lawrence (Eastwood, Reino Unido, 1885-Vence, Francia, 1930) fue un escritor británico autor de novelas, cuentos, poemas, obras de teatro, ensayos, libros de viajes , traducciones y críticas literarias. También fue pintor e ilustrador.

Hijo de un minero y una maestra, se graduó en la Universidad de Nottingham en 1908 y tres años más tarde publicó su primera novela, "El pavo blanco". En 1912 apareció "El merodeador", que causó un gran escándalo por la minuciosa descripción de escenas de sexo, aspecto que caracterizaría sus obras y que le supondría numerosos problemas con la censura y la moral de la época.

Su primera novela de madurez, "Hijos y amantes" (1913), describe en gran medida su propia juventud, al tiempo que refleja su preocupación por los efectos de la naciente sociedad industrial. En 1915 publicó "El arco iris", prohibido por la censura de su país, con la que tuvo serias dificultades durante la Primera Guerra Mundial, lo cual le obligó a marcharse y a viajar de una parte a otra al término de ésta.

En Italia escribió "La vara de Aarón" (1922) y empezó la redacción de un volumen de crítica literaria, "Estudios sobre literatura clásica americana", que publicó en 1923. Antes de partir hacia Australia encontró editor para una serie de relatos agrupados bajo el título "Mujeres enamoradas", que había empezado a escribir en 1921.

En Australia escribió "Canguro" (1923) y más tarde se trasladó a México, que le inspiró "La serpiente emplumada" (1926), y por último regresó a Florencia para escribir "El amante de Lady Chatterley" (1928), su obra más celebrada y de mayor rigor literario, que influyó, entre otros, en Henry Miller. Murió de tuberculosis en Francia, pero fue inhumado por deseo expreso en Nuevo México.

Texto extraído de Biografías y vidas

"SER EL ESCLAVO QUE PERDIÓ SU CUERPO", Carmen Boullosa



El fuego,
otra vez fuego,
el fuego junto a la lumbre,
en el piso,
subiendo por los sillones,
cruzando las ventanas,
y tras él el fuego,
solamente el fuego.

El fuego otra vez,
¿No lo ven?
¡No lo ven! Es el fuego.
Les parezco una mujer sentada.

Quiero vestirme.
La ropa interior que yo traía puesta, abrió sus tejidos,
los venció el calor,
la blusa abrió sus tejidos,
vencida también,
la falda cedió sus hilos,
ardiendo los dejó caer...

Quiero vestirme.

El fuego. No tengo más que el fuego:
Soy la desnuda, la que no tiene encantos.

Quiero vestirme.

Quemo mis vestidos.
Mil cabellos están vencidos también por el calor,
mis pestañas, mis ojos;
mi saliva, un día intacta,
también te espera rendida, vencida, humillada,
doblada, hincada,
herida como el vapor,
como el vapor aislada,
ahogada en tu espera.

Quiero vestirme.
No hay animal con el que pueda compararme,
desnuda estoy como el ganso o el lirio,
no hay planta con la que pueda compararme,
quemada estoy, quemándome,
impaciente,
interminablemente.

¡Que me ayuden los asnos!
¡Que acudan a mi ayuda
los cerdos o las garzas,
los ruiseñores o las cañas de azúcar!
¡Nada puede ayudarme!
¡Vencida estoy por ti,
por ti fui por mí abandonada!

(Carmen Boullosa)

Pintura de Kazimierz Dzyga

"EL HILO OLVIDA", Carmen Boullosa



El hilo olvida,
pierde la memoria que le dicta la postura de sus hilazas y se descompone.
No sabe cómo curvarse para tener la forma del carrete.

El hilo se deshila y entra, indócil, como traspasando
                                                    el filo de un grueso cuchillo, en la sabana densa,
en las guías de las hojas del guayabo, en el tallo tranquilo
que se convierte en raíz sin subordinarse, silencioso
y tenaz hasta alcanzar la caña, hasta ser la húmeda tierra.

Pero no es de ti de quien debo hablar sino de la sorda persecución
que he proseguido hoy de mi oído a mi otro oído.
De oreja a oreja corro cuando llego más lejos.
La sorda persecución de la cólera.

Y tú duermes.
Descansas simulando agitar con tu respiración el viento.
De oreja a oreja corro;
nada puede detener mi marcha; nada la olvida.
Y no escucho la única palabra que podría detener este
silencio desflorado.

(Tú duermes.
Acaricias el borde de mi cuerpo,
simulando).

De oreja a oreja.
Nada puede traspasar un silencio que de oreja a oreja
corre protegido por el pabellón vegetal de su sordera.

(Carmen Boullosa)

Pintura de Shahrzad Hazrati

sábado, 9 de diciembre de 2017

"ANITA GARIBALDI", Mayte Dalianegra


La arena conoció
tu cuerpo grávido,
tu cuerpo de mujer y guerrillera,
de compañera ardiente,
de amorosa madre,
de fiera defensora
de las causas.
No supo del calor
que te encendía,
calor de estrella
que derramaba su caudal de luz.
No supo del barro que besaba
tus pies descalzos,
tus pies pequeños
que sembraban huellas grandes.

La arena
supo del frío
que sucede a la fiebre,
supo del peso de tu vientre
y de su vida también perdida.
Supo tanto como tanto ignoró.
Cómo podría imaginar
el trote ágil de tu caballo
cuando, a horcajadas,
guiabas un ejército.
Cómo podría imaginarte
—indómita amazona—
empuñando un arma
con la misma mano
que acariciaba.

La arena sólo supo
lo que debía saber.

(Mayte Llera, "Dalianegra")

Fotografía del monumento ecuestre a Anita Garibaldi. Mario Rutelli (1935). 
Colina del Gianicolo, Roma 

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"TU CUERPO PULSADO POR SÍ MISMO", Carmen Boullosa


Tu cuerpo pulsado por sí mismo
es en mis oídos viento claro y fresco,
sonido límpido del cobre y del aliento:

eres tus labios rezumantes de lima,
eres tus ojos recubiertos de bruma,
eres tu mano fina ciñéndose cierva:

porque en ti anida el mar, eres su guía,
y de ti la más torpe raíz bebe su espina:

porque tú eres el viento
y eres también la boca virgen
que muchos metros ocultan.

(Carmen Boullosa)

Pintura de Kathrin Longhurst

"BEBIDA", Carmen Boullosa


Bebo la oscuridad del incrédulo
del vaso de tu boca. Tomo por hueso
el beso, que es desnudo y es del muerto
el habla, y es del vivo adorno, es rulo,
verdad, afeite, máscara y desnudo.
Recibo del abrazo el rasgón. Sueño
de tu ojo la afección por mí, luego
el consuelo y el amor. Tiemblo. Dudo.
Quiero beber, tomar, recibir. ¡Dame,
golpea tu espada en mí, abre, hiéreme,
riega lo que ningún líquido lave!
Márcame, rásgame con el filo de tu sable.
Quita matando que cobarde teme
la temerosa de mi nombre. Te digo: ¡dame!

(Carmen Boullosa)

Pintura: "La promesa de las sombras", Kathrin Longhurst

Mis poetas favoritos: CARMEN BOULLOSA

Carmen Boullosa (Ciudad de México, 4 de septiembre de 1954) es una poetisa, novelista, guionista y dramaturga mexicana. Forma parte de la generación sin nombre que se agrupó alrededor del Taller Martín Pescador, a la que pertenecieron Roberto Bolaño, Verónica Volkow y otros.

Estudió Letras Hispánicas en la Ibero (1974-1976) y en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México, 1972-1973).

Fue becaria Salvador Novo (1974), del Centro Mexicano de Escritores (1980), del INBA FONAPAS (1981),de la Fundación Guggenheim (1990)​, de la DAAD (1995)​, y del hoy llamado Cullman Center (2001).

Fue redactora del Diccionario del Español en México de El Colegio de México (1977-1979), fundadora en 1983 del Taller Editorial Tres Sirenas (1980), tomó las riendas, con Alejandro Aura, del Teatro-bar El Cuervo en 1981, y cofundó El Hijo del Cuervo con Aura, en 1986.

Hija de Fernando Boullosa Cortina y Esther Velázquez de la Fuente. Descendiente en séptimo grado de Antonio Icaza y Caparroso. Hermana del poeta, escritor y conductor de televisión Pablo Boullosa y de la poeta, pintora y conductora de radio Mercedes Boullosa.

Quedó huérfana de madre a los quince años, vivencia traumática que se trasluce en varias de sus obras (por ejemplo en Mejor desaparece y Antes).

viernes, 24 de noviembre de 2017

"PRINCIPIO Y FIN", Mayte Dalianegra


El comienzo
acostumbra a ser un pavo real
desplegando el abanico de su cola,
acostumbra a ser un arcoíris
extendiendo su tránsito cromático
como una luz
presuntamente inextinguible.
Es una boca 
donde caben todas las sonrisas,
donde caben todas las palabras.
Eso es el comienzo,
un embrión de promesas,
el germen de la esperanza,
una espiral que crece con cada giro.

El final ya es otra cosa,
es un ojo que se ciega,
una garganta que enmudece,
algo que se ha hecho tan pequeño
que puede cerrarse con las yemas
de dos dedos. 
Es la negación
de cuanto se afirmó primero,
el sentido de inutilidad
de cuanto se creía necesario,
la verdad que revela todas las mentiras.

(Mayte Llera, "Dalianegra")

Pintura: "Alegoría de la brújula y el mundo" 
(Sapiente con compasso e globo),
Dosso Dossi (1520-1530). 
Pinacoteca Nazionale di Ferrara, Italia

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"PLAZA BLANCA", Jean Arp


esta mañana coloca en mi camino
sólo los bibelots de la muerte
las campanas tocan años en cada minuto
pasan años que tienen abanicos de hormigas en las cabezas
pasan años que tienen hocicos vegetales
y aletas de genio
pasan años que ahuyentan a pequeños años

la luz del arte habla del suicidio delicioso
cierro los ojos y me encuentro en la plaza blanca
el agua de la plaza está agitada
olas enormes se precipitan sobre las casas
y arrancan los labios
que los pájaros han colocado en las ventanas
abro los ojos
las blancas crines echan a volar
soñadores tomados de la mano como los ciegos
atraviesan la plaza
el viento acaricia las plantas domesticadas
cierro los ojos
es de noche
de pronto me despierto en la noche
los pájaros cantan
es de día
montañas líquidas flotan en el aire
abro los ojos y me duermo de pie, en medio de la plaza blanca
la umbela de las estrellas se cubre de labios

(Jean Arp)

Traducción de Aldo Pellegrini

Pintura de Giorgio de Chirico

"EL AIRE ES UNA RAÍZ", Jean Arp



Las piedras están llenas de entrañas. Bravo. Bravo.
Las piedras están llenas de aire.
Las piedras son ramas de agua.

En la piedra que ocupa el lugar de la boca brota
una hoja espinosa. Bravo.
Una voz de piedra está mano a mano y pie a pie
con una mirada de piedra.

Las piedras son atormentadas como la carne.
Las piedras son nubes porque su segunda naturaleza
les baila en su tercera nariz. Bravo. Bravo.

Cuando las piedras se rascan les crecen uñas en las raíces.
Bravo. Bravo.
Las piedras tienen orejas para comer la hora exacta.

(Jean Arp)

Traducción de Jesús Munárriz

Pintura: "Europa después de la lluvia", Max Ernst

martes, 14 de noviembre de 2017

"AMPARO", Mayte Dalianegra


El peso de tu abrazo
me vuelve invertebrada
bajo la vela que arría el crepúsculo,
cuando los sueños
se arremolinan
y vierten su hélice rugiente
entre mis párpados.

Te aprietas contra mi espalda,
y tu pecho es el postigo
que cierra mi pasado,
el aparcero que abona mi tierra
con los despojos de Orfeo
y recolecta la miel que el ruiseñor
lleva en el pico.

Ya en la mañana hueles a aire blanco,
y en tu mirada
la clorofila halla su síntesis.

Tú me salvas
de la luz que es señuelo de celada.

(Mayte Dalianegra)

Pintura de Alberto Pancorbo



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"AITANA, NIÑA NUEVA", Rafael Alberti


Aitana, niña Aitana, baja la primavera
para ti quince flores pequeñas y graciosas.
Sigues siendo de aire, siguen todas tus cosas
siendo como encantadas por una luz ligera.

Aitana, niña Aitana, fuera yo quien moviera
para ti eternamente las auras más dichosas,
quien peinara más luces y alisara más rosas
en tus pequeñas alas de brisa mensajera.

Aitana, niña Aitana, ya que eres aire y eres
como el aire y remontas en el aire que quieres
feliz, callada y ciega y sola en tu alegría,
aunque para tu luz yo te abriera más cielo,
no olvides que hasta puede deshojarse en un vuelo
el aire, niña Aitana, Aitana, niña mía.

(Rafael Alberti)

Pintura: "Comunicado", Allan Banks

miércoles, 1 de noviembre de 2017

"PÁJAROS", Mayte Dalianegra


Hay pájaros 
verdes
como la bruma 
de las montañas de Guatemala,
aves de plumas tan largas y sedosas
que sólo pueden alzar el vuelo
en esos paraísos de selvas brillantes 
como esmeraldas.

Hay pájaros 
que levantan sus voces
y alcanzan los cielos,
que cortan el aire
con los afilados cuchillos
de sus gargantas, y pájaros 
que sólo pían
y saltan graciosos entre las ramas.

Pájaros hay 
de todo tipo:
amarillos, pardos, azules,
con pecheras rojas 
o de crestas coronados.

Pájaros hay 
también de guerra,
que llevan la fiereza en el tajo de la pupila
y tambores bajo las alas.

Y los hay 
que sobrevuelan el nido ajeno
deslizando 
sus siniestros planeos entre las sombras,
deslizando 
el silencio entre sus picos.

Son aves de rapiña 
aguzando instintos, con el botín 
en el punto de mira.

Urracas y azores cenicientos
afanados en el hurto del reluciente 
metal de la palabra.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Pareja de quetzales en Tikal", Carlos Alberto González da Silva

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"AMOR", Pablo Neruda


Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado, y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa —limpio de todo mal—.

¡Cómo sabría amarte, mujer cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más.

(Pablo Neruda)

Pintura: "Maternidad" (1962), Pierre-Yves Trémois

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